PAREJAS & SEXO: Consejos para estimular la actividad sexual para que resulte satisfactoria y placentera

 PAREJAS & SEXO: Consejos para estimular la actividad sexual para que resulte satisfactoria y placentera

El cansancio, el estrés, la falta de comunicación, el aburrimiento y otros factores similares hacen que en ocasiones la vida sexual de la pareja se convierta en un acto rutinario y monótono en el que el sexo se realiza cada vez con menor asiduidad y es insatisfactorio. Sin embargo, una vida sexual sana y plena es la una parte fundamental de la estabilidad de la relación de pareja.

¿Qué hacer para estimular la actividad sexual y conseguir que ésta resulte satisfactoria y placentera?

Hay una serie de recomendaciones que todos los especialistas proponen para lograr este objetivo:

  • Comunicación: una buena comunicación incluye también la actividad sexual. Es importante hablar sobre el sexo y durante la práctica del sexo. Ambos miembros de la pareja deben saber lo que le gusta al otro, cuáles son sus zonas más erógenas, qué es lo que les hace obtener más placer, cuáles son las limitaciones de cada uno o para qué no se está preparado, etc. La comunicación no sólo da confianza y evita poner barreras donde no necesariamente existen, sino que además potencia los momentos de intimidad. También ayuda a vencer a superar tabúes o límites que han surgido de la falta de experiencia.La comunicación sexual en la pareja - Comuna Mujer
  • Mantener una actitud activa: hay personas que mantienen una actitud de pasividad y esperan que sea la pareja quien tome la iniciativa. Los dos han de mostrarse activos, incluso compitiendo para ver quien sorprende a quien. Eso sí, respetando el hecho de que ocasionalmente el otro no se sienta en condiciones para seguir el juego, sin que ello dé paso a la frustración. La comunicación está para esto también.
  • Imaginación: la rutina es el peor enemigo de la vida sexual de una pareja, pues lleva al aburrimiento, la insatisfacción y a que se tengan cada vez menos relaciones sexuales. Cambiar de lugar para practicar el sexo, variar las posturas, provocar a la pareja, explorar nuevas experiencias … todo contribuye a practicar el sexo con mayor asiduidad y a obtener una mayor satisfacción. Sexo: Lo que todo hombre quiere hacer en la cama una vez en su vida
  • Espontaneidad: esperar a acostarse por la noche y estar en la cama no es lo mejor para mantener una buena vida sexual, pues no sólo resta espontaneidad, sino que se ve afectada por el cansancio acumulado durante la jornada. Muchas veces no se tienen ganas y otras se practica el sexo con poco empeño y con el deseo de acabar pronto para poder descansar. La provocación forma parte de la espontaneidad, como buscar la diversidad de momentos en los que hacer el amor, revivir las primeras citas o cualquier otra iniciativa que genere tensión sexual.
  • Buscar tiempo para la intimidad: cualquier momento del día es bueno para disfrutar del sexo. Lo importante es hacer lo posible para encontrar momentos de intimidad: al despertar, en la ducha, durante la siesta de los niños, promoviendo una escapa de las respectivas obligaciones, después de una salida con los amigos, organizando un viaje de fin de semana solos o colocando a los niños con los abuelos … Querer es poder.
  • Romanticismo: el romanticismo no sólo no está pasado de moda, sino que es uno de los mejores estímulos para una vida sexual plena, en la que el coito deja de ser un acto físico al completarse con la expresión de emociones y sentimientos, lo que lo hará aún más placentero. Sexo a la francesa por que el romanticismo francés nos encanta – womanwine
  • Tiempo adecuado para los preliminares: la mujer suele necesitar más tiempo para lograr la excitación y estar preparada para el coito. Hay dedicar el tiempo necesario a los juegos previos al coito, pues en muchas ocasiones no se alcanza el orgasmo porque el estado de excitación no es el adecuado. Las caricias, los besos, el sexo oral o el uso de juguetes ayudan a lograr este objetivo.
  • ¿Eyaculación precoz? Algunos hombres eyaculan demasiado pronto, en ocasiones a causa de la ansiedad que genera la expectativa de practicar el sexo cuando se lleva tiempo sin hacer, otras por desconocer que existen técnicas para controlar la eyaculación, pero también por la existencia de problemas concretos. Si el problema persiste puede ser necesario buscar el consejo de un especialista.
  • Descanso y ejercicio físico: el cansancio y el estrés son causas frecuentes de la pérdida de deseo sexual, por lo que dormir bien y descansar adecuadamente es importante para disfrutar de una buena vida sexual. Asimismo, el ejercicio físico facilita el relajamiento y favorece el deseo sexual. Hacerlo juntos puede es aun mejor.
  • Una buena alimentación: una dieta equilibrada es siempre importante para mantener una buena salud, pero también para la función sexual. La hipercolesterolemia, la hipertensión arterial o la diabetes pueden causar problemas de erección en el hombre y pérdida del apetito sexual en ambos miembros de la pareja. Seguir una dieta saludable y practicar ejercicio físico regularmente (al menos media hora al día) es la mejor forma de evitarloSexo: Los mejores alimentos que puedes tomar para impulsar tu vida sexual

¿Se puede tratar la pérdida del deseo sexual?

La ausencia del deseo sexual es más frecuente en la mujer que en el hombre, fundamentalmente a causa de las variaciones hormonales que se producen en función de la fase del ciclo menstrual en la que se encuentre, o tras la menopausia. Sin embargo, en muchas ocasiones la pérdida de la libido tiene un origen psicológico o de comunicación entre la pareja, sin que haya necesariamente una asociación a situaciones patológicas concretas. El estrés es otro de los factores que pueden afectar negativamente al apetito sexual, al igual que algunos medicamentos prescritos para el tratamiento de una determinada dolencia.

Es por ello que el tratamiento de esta disfunción sexual implique no sólo la necesidad de un diagnóstico correcto, sino también de identificar su origen. Así, si se trata de un medicamento, su sustitución por otro que cumpla los objetivos terapéuticos puede resolver el problema. Si la pérdida de la libido se asocia a algún tipo de enfermedad, el tratamiento de la misma es posible que logre revertir la inhibición sexual.

Sin embargo, lo más frecuente es que concurran distintos factores en la inhibición del deseo sexual, por lo que siempre es importante la intervención de un psicólogo y/o un sexólogo para identificar posibles problemas de convivencia y comunicación en la pareja, una educación sexual inadecuada en alguno de ellos, la posibilidad de que, por ejemplo la mujer, haya sufrido un trauma sexual en su infancia o incluso, por qué no decirlo que exista una incompatibilidad sexual entre ambos miembros de la pareja.

En todos estos casos la terapia de pareja es una parte esencial del tratamiento de la inhibición del deseo sexual y su objetivo debe ser, además de mejorar la comunicación y resolver los puntos de conflictividad que se presentan en la convivencia diaria y en las relaciones sexuales, llevarles a explorar los diferentes fases de la actividad sexual: deseo, excitación, orgasmo y resolución. De este modo se puede llegar a abrir un camino para reorganizar la convivencia y encontrar modos de estimular el deseo en la pareja.

tratamiento de la pérdida del deseo sexual

Testosterona y deseo sexual

Aunque la testosterona es una hormona tradicionalmente asociada al hombre, lo cierto es que también está presente en el organismo de la mujer y, en ambos casos se relaciona con el mantenimiento del deseo y la respuesta sexual.

Esto es algo que se puede comprobar en las mujeres que llegan a la menopausia y que en general sufren una caída de la libido asociada además a otros síntomas que, como es el caso de la sequedad vaginal, hacen que las relaciones sexuales resulten dolorosas y se agrave la pérdida de deseo.

Actualmente se ha planteado la posibilidad de tratar la pérdida del deseo sexual mediante parches de testosterona. Sin embargo esta posibilidad ha sido ampliamente puesta en tela de juicio por los ginecólogos, esencialmente por dos razones. La primera es que la mejora obtenida en los ensayos clínicos que se han realizado –se pasa de tener tres relaciones sexuales al mes a cinco– no justifica el uso de este tratamiento.

Por qué mi PAREJA no quiere tener RELACIONES sexuales conmigo

Y menos aún si se tienen en cuenta los posibles efectos secundarios, que son la elevación del colesterol y la masculinización de la apariencia física:

  • Desarrollo de la musculatura.
  • Acné.
  • Vello facial.
  • Cambios en la voz.
  • En ocasiones, incluso crecimiento del clítoris.

Finalmente, se ha comprobado que el apoyo de un psicólogo o de un especialista en sexología puede ayudar a la mujer menopáusica y a su pareja a encontrar conjuntamente nuevos maneras de disfrutar de las relaciones sexuales y restablecer así el deseo sexual.

Es muy importante tener en cuenta todos los puntos anteriores, para así poder llevar a cabo los consejos de los especialistas que permitan una nueva etapa sexual de la pareja, más desinhibida y placentera.

 

 

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