Vivir y viajar en motorhome: 10 Aspectos de la vida en casa rodante que no puedes ignorar.

 Vivir y viajar en motorhome: 10 Aspectos de la vida en casa rodante que no puedes ignorar.

¿Te gustaría vivir sin una ubicación fija? ¿Sueñas con mudarte a un motorhome o casa rodante? ¿Piensas que vivir en una caravana o camper puede ayudarte a ahorrar dinero? Antes de vender todas tus pertenencias y/o deshacerte de la renta o hipoteca para cumplir el sueño de vivir viajando, date unos minutos para reflexionar sobre estos 10 aspectos de la vida sobre ruedas que muy pocos mencionan y quizás no estés teniendo en cuenta.

1. La vida no se detendrá.

Vivir en un RV es muy diferente a vivir en una casa o depto tradicional, pero aunque te parezca contradictorio, en muchos aspectos, es muy similar. Todavía tendrás que hacer compras, cocinar, lavar la ropa, limpiar la casa, pagar tus impuestos, ser responsable con tus citas médicas, atender emergencias, hacer arreglos y/o algún tipo de mantenimiento de tu caravana, motorhome, casa rodante, etc.

Al estar en continuo movimiento, algunas de estas tareas, te llevarán más tiempo y serán mucho más difíciles y complejas de realizar. Ni hablar si tus hijos estudian o estás en una etapa de la vida en la que todavía tienes que trabajar para obtener ingresos y cubrir tus necesidades diarias.

Vivir en una casa rodante tiempo completo, no se parece en nada a estar de vacaciones.

Aunque tu casa tenga ruedas y te de la oportunidad de viajar, debes tener en cuenta que este estilo de vida no es la mejor estrategia para relajarte o descansar.

Tus responsabilidades y/o tareas cotidianas te acompañaran y aunque te cueste creerlo, se amplificarán mucho más.

2. Tendrás menos espacio de lo que crees. Muchísimo menos.

La mayoría de los motorhomes, casas rodantes, campervans, trailers de remolque, etc. pueden parecer grandes, pero la realidad es que hasta los diseños con planos más amplios, son mucho mas pequeños que un mono ambiente típico de ciudad. Ten en cuenta que no es lo mismo viajar sólo o en pareja, que hacerlo en familia.

Para empezar tienes que ser consciente que no podrás llevar todo contigo (no sólo por el espacio, también por el peso) y el proceso de purga o eliminación de años de acumulación puede ser muy difícil.

Menos ropa, zapatos, accesorios, libros, películas, juegos de mesa, juguetes, electrodomésticos, herramientas, etc. ¿Qué harás con las cosas que tienen un valor sentimental en tu vida? Mira a tu alrededor, abre tu placard, tus gabinetes de cocina, revisa tu biblioteca, tu garage, tu patio, etc.

Antes de mudarte a un RV tendrás que tomar muchas decisiones y algunas de ellas serán muy difíciles.

Sin importar el tamaño de tu caravana, motorhome o casa rodante, tendrás que definir con objetividad las nuevas necesidades de tu familia y seleccionar muy bien las pocas cosas que llevarás.

3. Viajar todo el tiempo puede ser muy estresante y agotador.

Este estilo de vida es maravilloso, pero no puedes ignorar que a nivel físico y emocional puede ser muy estresante y agotador. Si eres una persona que tiende a postergar decisiones, si te cuesta organizar y planificar tu día, no puedo dejar de decirte que la vida nómada te pondrá de cabeza.

Quizás estes pensando, ¡ojala tuviera el problema de tener que decidir mi próximo destino! Te lo voy a explicar mejor: tener que buscar un lugar seguro para pasar la noche, estar a la merced del clima, tener que consultar mapas y elegir las rutas más convenientes, estar obligado a cambiar tus planes (por miles de razones que no puedes controlar) encontrar sitios económicos y contratar los campings para estadías más largas, tener que prestar atención a detalles que son esenciales y que antes no te preocupaban (agua, servicio sanitario, energía, conexión y señal de internet) lidiar con reparaciones de emergencia; sumado al cansancio de las excursiones, tu trabajo y estudio, puede resultarte extenuante y muy cansador. ¿Qué puedes hacer al respecto? Te lo cuento en el siguiente punto.

4. No podrás verlo todo. No te frustres ni te sientas culpable por ello.

No quiero desanimarte, sólo dejarte saber que esto es algo que vas a experimentar.

Mientras viajas y te mueves de un lado al otro, tendrás que estar dispuesto a renunciar a muchos paseos y actividades, ¡quizás más de las que te imaginas! Simplemente, dejar algunas experiencias para otra oportunidad.

Encontrar tu propio ritmo (y el de tu familia) es fundamental. El secreto reside en aprender a relajarse y avanzar sin frustrarte o sentir que te estás perdiendo todo… y eso, lleva su tiempo.

Quizás no puedas conocer la zona en la que estás como hubieses querido, quizás te toque recorrer grandes ciudades en un día, o ir a la playa que queda a unas pocas cuadras, solo una vez en la semana. ¡No te sientas culpable por no poder aprovechar al máximo lo que ofrece cada lugar! Piensa que con miles de limitaciones, todavía estás viviendo una aventura increíble e inolvidable que nadie te podrá quitar.

5. Tendrás que hacer muchos cambios y ajustes cada semana.

Estar estacionado en un camping con todos los servicios, no es igual que hacer boondocking, dry camping o camping libre. Moverte cada 15 días es diferente que hacerlo cada 4. Las condiciones de trabajo y estudio no serán siempre las mismas. Mantener rutinas básicas de socialización, alimentación, estudio, trabajo, higiene etc. puede complicarse y mucho. ¡Tendrás que estar dispuesto a ser muy flexible!

La vida nómade es toda una aventura que plantea desafíos únicos que posiblemente no se puedan comparar con nada de lo que has vivido.

Sin duda alguna, necesitarás ser creativo, y estar dispuesto a modificar hábitos y rutinas con mucha mas frecuencia de la que te imaginas.

6. Vas a cometer errores que quizás te cuesten un poco caros.

Desde el manejo de tus finanzas, los destinos que eliges y la temporada del año en que los visitas, el cuidado de tu alimentación, el manejo del estrés, el tiempo que estás en movimiento vs. el que estás estacionado, el uso y mantenimiento de tu RV, etc. son sólo algunos ejemplos de áreas en las que puedes equivocarte y mucho. No te preocupes… tómalo con calma.

Con cada error, se aprende algo nuevo.

Con el pasar de los meses y algunas vueltas, tu experiencia se irá ampliando y pronto podrás estar mejor posicionado y hasta ayudar a quienes están comenzando y/o sueñan con vivir algo así.

7. Puede que luches con sentimientos de desapego y soledad.

Puede que al viajar extrañes a tus amigos, a la familia, a tus compañeros de trabajo. Puede que extrañes tu rutina diaria, tu barrio, los ambientes en los que te movías y tu vida social.

Antes de mudarte a una autocaravana, trailer de remolque, casa rodante etc. tendrás que ser consciente que quizás no puedas estar presente en eventos importantes de la vida de tu seres queridos. Te estoy hablando de casamientos, nacimientos, cumpleaños, graduaciones, juntadas de fines de semana, etc. ¡Porque vivir en una casa sobre ruedas no significa que puedes estar todo el tiempo en cualquier lugar!

Esta vida nómada te enfrentará al proceso de desapego de una manera constante… y esto no tiene necesariamente que ver con vivir con menos cosas materiales.

Mientras avanzas en tu viaje y en el tiempo, te tocará asumir que algunas personas se irán para siempre, que tus intereses han cambiado y que algunos amigos, simplemente dejarán de serlo.

Desapego es asumir que hay cosas que no podrás recuperar. Esa puede ser tu tortura más grande o puede convertirse en una experiencia muy liberadora.

¡En el camino hacia tus sueños tendrás que hacer muchísimos sacrificios y quizás reinventarte y volver a empezar un montón de veces! Este estilo de vida te hará reflexionar mucho sobre estos temas.

8. Tener un presupuesto y calcular correctamente los costos es esencial.

Si no puedes controlar tus gastos en una casa de ladrillos, hacerlo en la ruta te costará aún más. Los precios varían bastante entre estado y estado y eso hace que todo sea mucho más difícil de anticipar. ¡Necesitarás estar atento!

Nuestra recomendación, es que comiences hoy mismo a plantear tus gastos fijos, que los organices en categorías y veas de dónde puedes recortar.

No asumas que vivir en un RV es automáticamente más económico, no siempre es así… puede serlo, por supuesto, porque el vivir viajando te puede dar mucha flexibilidad.

Por ejemplo, si un mes estás un poco más ajustado podrías moverte menos para ahorrar en gasolina, también, si tu motorhome o casa rodante lo permite, podrías extender tu experiencia de boondocking en zonas gratuitas, etc.

Tienes que saber que vivir viajando pondrá delante tuyo y de tu familia experiencias increíbles que quizás estén fuera de tu presupuesto y no puedas realizar. Saber decir no, cuando el dinero no alcanza es fundamental. Para poder hacerlo, tendrás que tener una idea clara de cuál es tu ingreso y cuáles son tus gastos básicos, lo que si o si no puedes negociar, y eso se logra con disciplina y tiempo.

Contar con un ahorro también es crítico para que tus finanzas se mantengan en orden y para que en una situación de emergencia no tengas que endeudarte y/o salir a pedir prestado para poder regresar o continuar.

9. Estarás con tu pareja/hijos 100% del tiempo.

Esto es algo que tienes que considerar. ¡Claro que adoras estar con tu cónyuge y tus hijos!

Pero ¿eres consciente de que la vida nómade requerirá que estés con tu pareja e hijos las 24 horas del día, toda la semana, los 365 días del año?

Una cosa es soñarlo… otra cosa es vivirlo.

Ya no tendrás a la abuela, a tu vecina de toda la vida, o a alguna tía cerca para que mire a tus hijos mientras tu haces algo más. No solo serás papá o mamá, ¡tendrás que prepararte para algunos roles más! Tus hijos (sin importar la edad) dependerán mucho más de ti. No te podrás escapar. Aunque estes estresado, preocupado, triste, nervioso, allí estarán. ¡Qué maravilloso verdad!

Noto que algunas parejas y/o familias no están acostumbradas a estar juntas. Los trabajos y actividades cotidianas los separan demasiado.

La vida de RV ejerce mucha presión en las relaciones.

Si decides vivir en un espacio pequeño y sobre ruedas, es importante que te lleves muy bien con todos los miembros de tu familia, que todos estén de acuerdo en trabajar como un equipo, que los vínculos sean fuertes… que haya un deseo de conexión profunda.

Porque vivir amontonados no es lo mismo que estar unidos.

Puedo decirte que en este año y medio de viaje hemos crecido muchísimo en este aspecto. Este estilo de vida nos ha ayudado a conocernos más, también a expresar nuestras necesidades con más naturalidad y lidiar rápidamente con los problemas, ya que ignorarlos o dejarlos pasar es prácticamente imposible.

10. Vas a conocer gente increíble en el camino. Aprovecha esta oportunidad.

El camino te presentará diferentes ambientes, culturas, estilos de vida, familias, etc. Cada relato y experiencia, te animará a seguir luchando, ser agradecido por lo que eres y tienes, te abrirá los ojos a cosas que no veías, impulsará cambios, y tantas otras cosas más.

Para que esto suceda, tendrás que salir de tu zona de confort. Quizás te cueste hablar con desconocidos, seas de carácter introvertido, te sientas limitado, tengas temores, etc. La realidad es que si no rompes el cascarón te perderás de mucho. ¡Esto también es algo que se aprende, pero tendrás que ser intencional!

Antes de despedirme quiero recordarte que así como cada persona y familia es única, cada estilo de vida también lo es. Por favor, no te encasilles en cómo lo que hacen los demás. Si sueñas con vivir viajando, te animamos a dar el primer paso.

Si tienes miedo, hazlo con miedo, ¡pero consiente de que estas por empezar una aventura que es mucho más que destinos y lugares épicos!

Si tu deseo es viajar, ¡prepárate y que nada te detenga! Las ganas de salir adelante te mantendrán conectado a experiencias que le agregarán mucho valor a tu vida.

En un año no serás la misma persona. ¡Vale la pena intentarlo!

«Nomadland», así es la vida de los miles de personas que viven y viajan en casas rodantes por EE.UU.

«No soy una persona sin hogar. No tengo casa, que no es lo mismo».

Así reacciona Fern, exprofesora en una pequeña población del medio oeste de Estados Unidos, cuando se encuentra con uno de sus antiguos alumnos en un supermercado.

La escena ocurre en la película Nomadland, que fue la gran ganadora de los Oscar en la ceremonia de la Academia de Cine de Hollywood que se llevó a cabo este domingo.

Además de ser elegida mejor película, su directora, Chloé Zhao, se convirtió en la primera mujer asiática y segunda mujer en ganar el Oscar a la mejor dirección.

La protagonista de la película, Frances McDormand, obtuvo a su vez el Oscar a mejor actriz principal, el tercero de su carrera.

McDormand interpreta con delicadeza y sobriedad a una mujer que, tras quedar viuda y ante la destrucción económica y social de su pueblo, se traslada a vivir en una camioneta con la que emprende un viaje sin destino definido.

La película es una adaptación de Nomadland: Surviving America in the Twenty-First Century, un libro de 2017 de la periodista estadounidense Jessica Bruder sobre el fenómeno de las personas mayores que, en el marco de la Gran Recesión de 2008, adoptaron un estilo de vida nómada en busca de empleos de temporada por todo Estados Unidos.

Bob Wells
Robert Wells, a quien todos llaman Bob, se interpreta a sí mismo en Nomadland.

Junto a McDormand y el actor David Strathaim aparecen en el filme —interpretándose a sí mismos— Linda May, Charlene Swankie y Bob Wells, los tres nómadas que protagonizan el libro.

En entrevista con BBC Mundo, Wells dice no estar sorprendido por el éxito de la película.

«La historia en la que se basa es muy buena, McDormand es sensacional y yo tenía mucha confianza», apunta este hombre de 65 años y característica barba blanca que, entre risas, comenta que básicamente «tolera» la repentina atención mediática.

«He estado muy ocupado, pero estoy agradecido por lo que están haciendo. La película es una maravilla y creo que es buena para mi comunidad».

Una vida sobre ruedas

Una comunidad que, según datos de la Asociación de la Industria de los Vehículos Recreativos (conocidos como RV por sus siglas en inglés y que adoptan todo tipo de formas y tamaños), está formada por al menos 1 millón de personas que viven en casas rodantes a tiempo completo.

Autocaravanas aparcadas delante de la playa en Los Ángeles
Los vehículos recreativos se usan para viajar de vacaciones, pero también pueden ser casas permanentes.

«Inicialmente, hace unos 25 años, me mudé a una camioneta porque me divorcié y no podía permitirme ya mi estilo de vida», relata Bob Wells, figura central de la vida nómada moderna en EE.UU. y presidente de la organización Homes On Wheels Alliance.

«Un motivo por el que me he esforzado tanto en difundir el conocimiento de la vida nómada es que mi hijo se suicidó y yo necesitaba una razón para vivir, para despertarme cada mañana.

«Siempre ha sido mi objetivo hacerle saber a la gente que tiene opciones, que hay otra forma de vivir, y me entregué a ese propósito tras la muerte de mi hijo», le dice Wells a BBC Mundo.

Al igual que Wells en sus comienzos, muchas de las personas que emprenden esta vida lo hacen por necesidad.

Pero hay otro grupo, cada vez más numeroso, que lo hace para iniciar una vida de aventuras y exploración que les hace sentirse libres.

Apuesta por la libertad

Es el caso de Amber Baldwin, una estadounidense de 49 años que, hace cuatro, vendió su casa y casi todas sus posesiones en Seattle para subirse a una camioneta con la que ha recorrido gran parte del país.

Amber Baldwin
Amber Baldwin quería una vida para ella, sin remordimientos, y el canal de YouTube le permitió dejar su trabajo y seguir viajando.

«Llevaba un tiempo pensando en viajar en caravana, pero me enredé en el trabajo y el estilo de vida del ‘Estados Unidos corporativo'», nos explica desde un idílico Cayo Hueso, en el extremo sur de Florida.

«De repente vi que no podía más, tenía un cargo muy estresante, mi salud se estaba resintiendo y me dije que no podía seguir así.

«Siempre he tenido pasión por los viajes en carretera y pensé que sería bueno llevar mi casa conmigo, acompañada de mi perrita. Empecé a mirar canales de YouTube y finalmente me decidí, me compré un RV, vendí la casa y empecé a viajar, haciendo mi trabajo a distancia.

«Seis meses después decidí que quería más libertad. Dejé la corporación y formé mi propia empresa online, un canal de YouTube en el que además de compartir mis viajes, ofrezco consejos prácticos sobre la vida nómada e incluso sobre finanzas personales».

Baldwin relata su travesía y publica una variedad de cursos gratuitos en la página storychasing.com.

El problema del estacionamiento

En Estados Unidos hay una gran cantidad de terrenos públicos en los que los nómadas pueden estacionar sus casas rodantes de forma gratuita.

Están gestionados por cuatro instancias: la Oficina de Gestión de Tierras, el Servicio de Parques Nacionales, el Servicio de Flora y Vida Silvestre de EE.UU. y el Servicio de Bosques de EE.UU.

Vista aérea de un campamento de autocaravanas
En los estados del medio oeste y el oeste de EE.UU. hay grandes extensiones de terrenos públicos.

«Puedes vivir con tu caravana en una ciudad, pero siempre tienes el riesgo de que alguien golpee tu puerta y te diga que tienes que irte», explica Bob Wells.

«O puedes vivir en suelo público. Hay tierras en EE.UU. en las que puedes vivir gratis, solo te tienes que mover cada dos semanas. Y no está mal. Trasladarse cada dos semanas no es una carga».

La mayoría de estas tierras se encuentran en el centro y el oeste del país, por lo que en Florida y otras zonas de la costa este hay que estar dispuesto a pagar por pernoctar en un camping o recurrir a la creatividad.

«Hay establecimientos como [la cadena de restaurantes] Cracker Barrel o los almacenes Walmart que te dejan aparcar en su estacionamiento», señala Amber Baldwin.

Es una de las mejores comunidades para vivir, nunca me he sentido tan arropada».
Amber Baldwin

«Hay apps como campendium y ioverlander que te dan información sobre tipos de terreno, si es público o no. Si no encuentro lo que busco, abro la vista satelital de Google Maps y miro dónde hay campos abiertos.

«A veces aparco en zonas residenciales, pero eso me gusta menos porque puedo asustar a los vecinos. No paro delante de una casa, y me voy muy temprano por la mañana».

Nómadas modernos

No hay un único término para definir este estilo de vida.

Una pareja en una autocaravana
Muchas de las personas que viajan en busca de empleos de temporada son mayores de 60 y 70 años.

Son «usuarios de RV a tiempo completo», «nómadas digitales» (un concepto cada vez más utilizado por el auge del trabajo remoto que trajo la pandemia) o workampers (juego de palabras entre trabajo y campistas).

Muchos de ellos superan los 60 años, aunque con la pandemia han aumentado las ventas de caravanas o casas rodantes a adultos de 20 a 35 años.

En su viaje continuo, estos nómadas modernos intercalan épocas de ocio con empleos temporales, ya sea limpiando campamentos, ayudando en la cosecha, haciendo sustituciones o como personal adicional en las campañas de Navidad de gigantes como Amazon o J.C. Penney.

Almacén de Amazon
La gente se entera de la existencia de trabajos temporales en Workamper News o en grupos de Facebook especialmente destinados a ellos.

En el caso de Amazon, cuyo ejemplo aparece reflejado en Nomadland, la empresa organiza de septiembre a diciembre el programa CamperForce, específicamente destinado a personas que viven en casas rodantes a quienes les pagan los gastos de permanecer en un camping esos tres meses.

Camaradería y solidaridad

Sin caer en una idealización romántica de las circunstancias que abocan a sus protagonistas a una vida en tránsito, la película dirigida por Chloé Zhao ofrece un retrato muy humano de las relaciones que se forman en los campamentos en los que coinciden los nómadas.

Chloé Zhao, directora de Nomadland
Chloé Zhao está nominada al Oscar a mejor direcciónpor Nomadland.

«Tendemos a ser introvertidos, nos gusta el retiro o el aislamiento, pero incluso nosotros necesitamos compañía, comunidad, necesitamos gente con la que conectar», indica Bob Wells, que aclara que por supuesto también hay nómadas extrovertidos.

«En este estilo de vida hacemos conexiones más profundas y más rápidamente. Tendemos a no tener amigos o conexiones superficiales. Y creo que eso es predominantemente así porque, cuando nos conocemos, estamos de paso a otro lugar.

«Si te conozco, me caes bien y tenemos esta vida en común, pero solo te voy a ver unos días o una semana y luego me voy… no tenemos tiempo que malgastar. Conectamos a un nivel más profundo por eso», explica.

Para Amber Baldwin esta camaradería fue una grata sorpresa.

«Para mí fue inesperado el ver la cantidad de personas que conoces y lo rápidamente que te haces amigo, sobre todo si son nómadas a tiempo completo», reflexiona.

Casa rodante en un parque
Hay todo tipo de casas rodantes, desde camionetas acondicionadas para dormir hasta grandes autobuses.

«Hay como una suerte de conocimiento mutuo. La gente que hace esto busca la libertad, construyes esta camaradería porque tienes este denominador común. Somos iguales en muchos sentidos.

«Vivimos de un sitio a otro y a veces necesitamos ayuda. Son personas que están muy dispuestas a echar una mano y no piden nada a cambio. Es una de las mejores comunidades para vivir, nunca me he sentido tan arropada», subraya.

Los efectos de las crisis

La crisis financiera global de 2008 tuvo su origen en el colapso de la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos.

Fotograma de Nomadland
Existe preocupación por lo que pueda pasar una vez se retire la moratoria de los desahucios.

Ahora, con la crisis sanitaria, económica y social causada por la pandemia de covid-19, se teme que haya un repunte de las personas expulsadas del sistema.

Wells comparte ese temor, aunque precisa que con el dinero que el gobierno de Joe Biden ha inyectado en la economía y con la moratoria de los desahucios todavía no se está sintiendo el verdadero impacto.

«Las ayudas del gobierno están manteniendo a las personas a flote, pero los cimientos están mal, hay grietas», opina.

«En 2008, cuando se produjo la recesión global, los cimientos se resquebrajaron y desde entonces los ricos se han enriquecido y los pobres nos hemos empobrecido y esto será peor ahora.

«En 5 o 10 años, a no ser que cambiemos nuestra forma de ser o el rumbo, las cosas van a estar muy mal. Los ricos van a ser incomprensiblemente ricos y los pobres serán increíblemente pobres», lamenta.

Puedes romper la tiranía del dólar viviendo en un vehículo y sin tener que pagar la hipoteca o a un casero». Bob WellsNómada

Los discursos de Wells, de los que vemos destellos en Nomadland, se han convertido en fuente de inspiración para quienes desean adoptar el estilo de vida nómada.

«No hay duda de que se puede vivir sin tanta dependencia del sistema», defiende Wells.

«Hay mucho trabajo ahí fuera, aunque no pagan bien. La clave es que si reduces tus gastos al mínimo absoluto, entonces puedes salir adelante con una cantidad de ingresos mínima. Ese es nuestro objetivo».

Pero Wells no solo ayuda con palabras. La organización que preside, de la que es directora Suanne Carlson, supone un importante apoyo para la comunidad nómada.

«Tenemos dos focos: animar y construir una comunidad que acepte a los nuevos nómadas y, por otro lado, ayudar a quienes no pueden permitirse siquiera vivir en la carretera para que tengan acceso a una casa rodante», le explica Carlson a BBC Mundo.

La «tiranía» del sistema

En la película, la protagonista se va encontrando con nómadas que exponen sus situaciones personales, algunas de ellas dramáticas, otras coyunturales. La mayoría, marcadas por el rechazo de un sistema que les ha dado una patada.

Fotograma de Nomadland
Fern se despide de personas con las que se vuelve a encontrar tiempo después.

«Hay dos tipos de tiranía: la tiranía del dólar y la tiranía política. Por alguna razón, en el mundo moderno estamos aterrados de la tiranía política, pero somos esclavos del dólar», denuncia Wells.

«La principal dificultad es romper la tiranía del dólar y lo haces viviendo en un vehículo y sin tener que pagar a un casero. Una vez que tienes al casero fuera de la ecuación, puedes vivir mucho mejor.

«Imagínate dónde estarías ahora si no tuvieras que pagar un alquiler o el primero de cada mes no tuvieras que pagar una hipoteca, cómo sería tu vida. Sustancialmente mejor, yo diría».

Cartel sobre la vida en caravana
Quienes emprenden la vida nómada suelen tener un carácter aventurero.

Para Amber Baldwin la precariedad económica no fue la motivación que le hizo convertirse en nómada, pero comprende el mensaje de Wells.

«Nunca me sentí así, como un hámster en la rueda. El ‘sueño americano’ es comprar una casa, tener un buen trabajo y tener hijos. También significa endeudarte. No creo en ese sueño. Yo digo que el mío es el ‘sueño americano 2.0’. Para mí esto es libertad.

«Siento, y no soy la única, que cada día es una bendición, lo disfruto tanto que no me imagino haciendo otra cosa».

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